LA LLUVIA HA OBLIGADO A SUSPENDER LA JORNADA DEL MARTES

Las mejores raquetas del ranking, implicadas en viajes relámpagos y kilométricos para jugar al Copa Davis tras el 'major' neoyorkino
Después del paso del huracán Irene por Nueva York consumido en tormenta tropical y sin daños colaterales para el US Open, las inclemencias climatológicas regresan a la Gran Manzana en forma de lluvia. A pesar de que la organización del último Grand Slam de la temporada prevé que se podrá cumplir con el calendario estipulado, las alarmas vuelven a saltar entre los tenistas, más teniendo en cuenta que la semana que viene toma protagonismo la Copa Davis. Los últimos tres años, la final masculina del US Open ya se ha tenido que disputar el lunes...
La final masculina del US Open no se disputa el domingo -fecha que marca el calendario en su inicio- desde 2007, cuando Roger Federer doblegó a Novak Djokovic (7-6, 7-6, 6-4). En 2008, la lluvia obligó a suspender más de una jornada y la organización ya se vio forzada a programar la final entre Roger Federer y Andy Murray (6-2, 7-5, 6-2) para el lunes 8 de septiembre. "Consideramos que el torneo alcanzó un punto de no retorno que obliga seriamente a instalar un techo sobre la pista Arthur-Ashe", dictaba por aquel entonces Arlen Kantarian, máximo responsable de la USTA (Asociación Estadounidense de Tenis). Los 115 millones que costaría poner la capota al estadio Arthur Ashe, la pista de tenis más grande del mundo (22.000 espectadores), han dilatado en el tiempo el proyecto y, año tras año, el debate se regenera. En 2009, las tormentas también fueron una constante y sólo hicieron tregua para acoger la final entre Juan Martín del Potro y Roger Federer (3-6, 7-6[7], 4-6, 7-6[7], 6-2) el lunes 14 de septiembre. Y el año pasado, la final entre Rafael Nadal y Novak Djokovic (6-4, 5-7, 6-4, 6-2) tuvo que finalizar el lunes 13 de septiembre después de que la lluvia interrumpiera el duelo el domingo. El Open de Australia tiene dos pistas (Rod Laver e Hisense Arena) que disponen de cubiertas retráctiles y Wimbledon también tiene su Pista Central techada. Roland Garros y el US Open aún se resisten al cambio.
La semana que viene cogerá protagonismo la Copa Davis, disputándose las semifinales del Grupo Mundial, así como los play-off de ascenso a la máxima categoría del tenis mundial. Varias raquetas son las que pueden verse afectadas por un hipotético retardo en la finalización del último 'major' de la temporada. Rafael Nadal, David Ferrer, Jo-Wilfred Tsonga y Gilles Simon tienen en el horizonte un viaje de 5.800 kilómetros rumbo a Córdoba, donde España y Francia se disputarán un billete para la final de la Copa David en la Plaza de Toros de Los Califas de la ciudad andaluza. Por su parte, Novak Djokovic y Janko Tipsarevic tendrían que recorrer los 7.250 kilómetros que distan entre la ciudad de los rascacielos y Belgrado, donde Serbia intentará mantener la defensa de la Ensaladera en semifinales ante Argentina.
Fuera del Grupo Mundial, también hay afectados. Por ejemplo Andy Murray, convocado para defender los intereses de Gran Bretaña ante Hungría en Glasgow, eliminatoria correspondiente al sector Europa/África del Grupo II. El escocés tendrá que volar 5.175 kilómetros hasta casa. El caso más hiriente es el de Roger Federer, número 3 del ranking ATP, que tiene pensado ayudar a Suiza a ganarse una plaza en el Grupo Mundial ante Australia. Los 16.000 kilómetros que separan Nueva York de Sidney hacen de este viaje toda una aventura. Máxime cuando puede que haya menos de cinco días entre la final del US Open y la apertura de la eliminatoria de la Copa Davis.
Fuente: Marca.com
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